Tu piel bajo el sol: cómo se daña y cómo cuidarla

Rosa tiene 47 años. Desde hace un tiempo, le han aparecido manchas oscuras que no se borran, en las mejillas y la frente. Y ahora le ha salido un granito en la punta de la nariz. —¡Granitos a mi edad! —se queja Rosa. Ya lo tiene dos semanas y el granito no termina de curar. Va al doctor, quien lo mira, lo examina con una lupa, toma una biopsia y la envía al laboratorio. El resultado: cáncer de piel.

Rosa recuerda todos los veranos que pasó tendida al sol, cada fin de semana, mes tras mes y año tras año. Lo bien que lucía su piel bronceada. Las veces que se le pasó la mano y se quemó la piel con el sol. El dolor que sintió. Pero valía la pena, pues después podía lucir su piel morena, linda. Ahora que el doctor le explicó cómo la luz solar puede dañar la piel, Rosa lamenta no haber protegido su piel cuando era solo una chiquilla.

El enemigo invisible

La luz solar está compuesta de diferentes radiaciones electromagnéticas. Las más importantes:

LA LUZ VISIBLE, que abarca todas las radiaciones que nuestro ojo puede detectar. Cuando esta luz atraviesa un prisma o una gota de agua, se separa en sus diferentes longitudes de onda, que se ven de distintos colores y corresponden a los colores del arcoiris: violeta, azul, verde, amarillo, naranja y rojo.

LA LUZ INFRARROJA tiene una longitud de onda más larga que la luz visible. No la podemos ver pero la sentimos ya que es la mayor responsable del calor de los rayos solares.

LA LUZ ULTRAVIOLETA (UV) tiene una longitud de onda más corta que la luz visible y tampoco la podemos ver. Existen tres diferentes tipos de radiaciones UV.

  • Luz UVC: Esta luz es abssorbida por la atmósfera casi en su totalidad, gracias a la capa de ozono.
  • Luz UVB: Es una radiación de onda corta. Constituye el 5% del total de la luz UV que llega a la tierra, ya que es parcialmente absorbida en la atmósfera. Llega a la superficie de la piel.
  • Luz UVA: tiene una longitud de onda un poco más larga de la UVB y atraviesa la piel hasta su capa más profunda. Conforma el 95% de la UV que llega a la tierra.

La luz solar buena y ¿mala?

Lo bueno

La luz solar tiene muchos beneficios para nuestro cuerpo. No solo sirve para regular nuestro ritmo circadiano (ese reloj biológico que controla nuestro ciclo de sueño y vigilia, regula nuestras hormonas, nuestra digestión y nuestra temperatura), también es importante para activar la vitamina D (fundamental para nuestros huesos) y afecta nuestro estado de ánimo de manera positiva.

Lo malo

La luz UVB llega a la superficie de la piel y es la mayor responsable de las quemaduras solares. Su efecto a largo plazo se acumula y puede alterar el ADN de las células de la piel causando tumores y cáncer.

La luz UVA atraviesa todo el grosor de la piel llegando hasta le dermis donde afecta al colágeno y la elastina que proporcionan firmeza y elasticidad a la piel. Es por ello que causa arrugas prematuras, lo que se conoce como FOTOENVEJECIMIENTO. Además también puede afectar, a largo plazo, el ADN de las células, generando cáncer de piel. La luz UVA estimula la producción de melanina, que es el pigmento que oscurece la piel y puede generar manchas oscuras.

¿Ya sabes por qué a veces es tan difícil perder peso? Bueno, si te interesa este tema, lee este artículo que trata sobre ello: Leer más.

¿Qué podemos hacer?

Hay varias cosas que podemos hacer para proteger nuestra piel y la de nuestros niños. Porque sí, debemos empezar a proteger la piel desde la niñez.

  • Evitar la exposición prolongada al sol. Unos 10 o 15 minutos son suficientes para activar la vitamina D. Si debes estar afuera, es mejor estar bajo sombra.
  • Usar ropa con protección UV sobretodo entre 10 am y 4 pm.
  • Usar sombrero de ala ancha y anteojos oscuros con protección UV. Preferir anteojos que también protejan los costados. La luz UV también daña los ojos.
  • Usar protector solar, sobretodo entre las 10 am y 4 pm.
  • Evitar las camas bronceadoras. Hay estudios que han demostrado la relación entre el uso de camas bronceadoras y la aparición de melanoma, un tumor maligno de piel bastante agresivo.

Recuerda que la exposición a la luz UV es mayor entre las 10 am y 4 pm. También es mayor en lugares más cercanos a la línea ecuatorial y a mayor altitud. O cuando estás cerca a superficies que reflejan la luz solar como la nieve, el agua, la arena y el concreto. Y aunque la exposición a los rayos UV es mayor durante el verano, no hay que olvidar usar protección solar en días nublados.

El Protector Solar

Desde hace siglos, los humanos vienen usando algún tipo de protección contra el sol. Aunque las razones fueran solo cosméticas en su inicio, el fotoenvejecimiento y la prevención del cáncer de piel son los principales objetivos actualmente. Incluso, usarlo solo en la nariz y las mejillas era común hasta hace pocas décadas. Ahora se trata de cubrir toda la piel expuesta al sol. Hay algunos ingredientes de los protectores solares que ya no se usan por causar sensibilidad o por dañar el medio ambiente y muchos aún continúan en estudio.

Muchacho de cara al sol

¿Qué es el SPF?

El Factor de Protección Solar o SPF por sus siglas en inglés, es una escala que indica cuántas veces más demora la piel en quemarse con el sol al usar el protector solar, comparado al tiempo que demoraría la piel en quemarse cuando no lo usa.

Es decir la piel con un protector solar con SPF de 10 tardará 10 veces el tiempo que tardaría en quemarse con el sol si no tuviera el protector solar. Una piel con protector solar con SPF de 50 tardará 50 veces más en quemarse con el sol, que cuando no lo usa.

Según la FDA: Un SPF 2-14 otorga protección mínima. Un SPF de 15-29 brinda protección buena. Un SPF de 30 o + da protección máxima

Tipos de protector solar

*PROTECTORES DE BARRERA O MINERALES

Estos son propiamente bloqueadores solares ya que reflejan los rayos solares, impidiendo que la luz UV llegue a la piel.

Sus componentes básicos son el Oxido de Zinc y el Dióxido de Titanio.

Son recomendados para los niños ya que no irritan ni se absorben a través de la piel.

Son de color blanco, de consistencia espesa y gruesa, lo que puede molestar a algunas personas. Nuevas formulaciones con moléculas más pequeñas hacen que su consistencia sea más liviana y su apariencia transparente. Estas moléculas pequeñas se llaman nano-partículas. En la actualidad, aún se estudia si estas nano-partículas se pueden absorber a través de la piel. Si no quieres correr riesgos, escoge un bloqueador solar NO-NANO (sin nano partículas).

Este tipo de protector solar empieza a actuar desde el momento de su aplicación.

*PROTECTORES SOLARES QUÍMICOS

Tienen diferentes componentes que absorben, bloquean o filtran la luz UVA y UVB.

Empiezan a actuar unos 20 o 30 minutos después de aplicarlos en la piel. Esto debe tenerse en cuenta al momento de salir a la calle.

Se han reportado efectos adversos mínimos. Sin embargo, hay reportes de que se puede encontrar mínimas cantidades en la sangre, por varios días después del uso. Aún se está estudiando su efecto a largo plazo.

TIPS: Los ingredientes de los protectores solares se pueden descomponer. Poe ello, se debe star al tanto de la fecha de vencimiento. Debe reaplicarse cada 2 horas o más seguido si hay sudoración o si entras al agua. Un protector solar de “amplio espectro” protege contra rayos UVA y UVB.

Fuentes

Historia de la protección solar (artículo en inglés). NIH

Todo sobre la luz solar. Concepto.

La piel y la luz solar. NIH

El daño solar. Cómo protegerse. La Clínica Cleveland. (inglés)

El daño invisible (video YouTube)

Luz solar y daño de la piel. Manual Merck.

Radiación Ultravioleta. FDA.


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